sábado, julio 8

Que es una semblanza

El día de hoy se armo todo un despelote entre algunos integrantes de la promoción. Y es que la idea de participar - pero mas que nada hablar - entusiasma a mas de uno.
Me ha tocado la honorable tarea, junto con mi buen amigo Luis, redactar y presentar durante la ceremonia la semblanza.

¿Pero que entendemos por semblanza? Un pequeño recordare de todas las cosas por las que pase, y mis compañeros junto conmigo, por estos años en la UNI. No es tarea sencilla al momento de contar solo lo esencial de tu etapa universitaria, muchas vivencias, muchas experiencias... muchos sinsabores. Pero como diria mi buen amigo, el montaraz, se empieza por el principio.

Pero a todos, no nos basta solo 5 minutos para hablar sobre nuestra vida en la universidad; pues, si, es toda una vida la que pasamos ahí, y una la llega a sopesar del todo, solo cuando esta en la recta final, y ya esta con un pie en la vida laboral.

Tantas anecdotas... las infaltables chapas de cada uno, las broncas - en el buen sentido de la palabra - con el profe que quería jalarte, las terribles reducciones de las separatas, esperando sacarlas durante el examen, y la final perdidas en el fondo de la mochila.

Si algo he aprendido durante estos años en la U, es a iniciar un lento proceso de aprendizaje de las personas; aprender a reconocer a cada uno por sus acciones, y saber como ha de comportarse en circunstancias particulares. Pues en la U, no todos son tus amigos, pero te enseñan que cada uno, con esas similitudes y diferencias puede ser en el futuro la persona con la que trabajes, y no importa su forma de ser, siempre debes encontrar el modo de trabajar en equipo.

Como dicen los expertos, de analizar a las personas, puedes aprender como tratarlas, pero mas que nada como convivir con ellas. Quiero que cada uno piense en los años que han vivdo, viven, o vivirán en la U. ¿Que han aprendido, que les sirve?

miércoles, julio 5

Semana de finales

Para los dichosos y a la vez marcados estudiantes de las universidades estatales, esta frase representa el punto culmine de una temporada mas en la universidad. Y es que en la mayoría de los casos, salvo honrosas excepciones, la dichosa “semana de finales” se convierte en dos o más semanas de finales.

Puede ser a causa de la falta de control que los profesores tienen, pero la verdad es que, para bien o para mal no entregan notas cuando deben, lo que permite que tomen el examen cuando mejor crean conveniente.

Tenemos entonces que los nervios se prolongan más de lo debido, las interminables horas antes del examen, hacen un último repaso de todo lo aprendido durante el ciclo; volviendo a tomar apuntes, tal vez reducidos, pero que de alguna manera sirven de ayuda memoria para nuestro fin.

¿Que es preferible, un examen escrito, o uno oral? ¿Un trabajo final junto con una exposición del tema, o un control de todo lo aprendido durante el ciclo? Las opiniones y experiencias dividen casi radicalmente la posición de todos los estudiantes. La verdad es que depende de muchos factores… el principal, el profesor, el curso, el tema, el ambiente, que se puede decir, se tiene que estar inspirado ese día, no cabe duda.

Para los que tienen la dicha de decir que egresan luego de estos exámenes, la mezcla de sentimientos es mayor, pues depuse de todo, para el resto de alumnos, les queda aun un trecho por recorrer. Pero a los que acaban, serán sus últimos exámenes, no pueden fallar, no se pueden dar el lujo de dar un examen por darlo, deben acabar bien; como dicen por ahí, ser como los gatos y salir bien librados.

Que hay después de esto; pues la vida laborar. Los exámenes tendrán otro significado, y se tomaran y desarrollaran con otro pensamiento. Realmente extrañare el tiempo que pase… Pero no debo cantar victoria aun, primero lo primero, y eso es, aprobar todos los controles, pues de otro modo, escribiré algo similar, pero dentro de seis meses. Los mejores deseos a todos los que pasan mas de una semana de finales, y a los que tienen todo ordenado, pues que disfrute el corto infiernillo que se les vienen.
Labrado en la piedra por Durin Bombadil