jueves, enero 24

El hombre que sabia demasiado


Ha pasado un buen tiempo desde que deje de escribir sobre las películas antiguas que tanto me gustan, pero como no tenia ninguna en la cabeza, pues las ideas pasaban de largo sin detenerse en mi cerebro.
En este momento estoy a la espera de subir a mina, en un viaje de 14 horas, con el “aliciente” de viajar a través de una carretera estrecha en época de lluvias. Pero todo tiene su encanto, y la búsqueda aun no termina, siempre pensando en positivo y esperando lo mejor de cada paso que doy.

En esta ocasión les hablare de una película, que si bien es cierto, muchos pueden tildar de lenta, el suspenso que lleva a cada paso que dan los protagonistas, te impide dar un paso fuera de tu butaca. Claro esta que seguiremos insistiendo con el maestro Hitchcock, pero es que hoy en día, son muy contados – menos que dedos en una mano – los directores que logren llevar al espectador donde ellos quieren.

Los protagonistas, nuevamente James Stewart y Doris Day dan vida a una pareja de casados de viaje por el oriente, cuyo hijo es secuestrado luego de una serie de extraños acontecimientos. Las claves que la pareja debe descifrar a fin de encontrar a su hijo, convierte esta cinta, no solo en un film de suspenso si no, también en un policial con mejores resultados que el Código DaVinci.

Doris Day, según me cuenta mi pa, ya era una cantante con cierto éxito cuando decidió incursionar en el mundo del cine. Tal vez no seria su primera película, pero acapara más de un elogio el desarrollo de su personaje. El buen James Stewart vuelve a ponerse a las órdenes del maestro y logra una genial interpretación, como el padre que hará todo lo que sea necesario para encontrar a su hijo, sano y salvo.

Esta es del tipo de películas que mantendrán al espectador pendiente; pero mas que nada uno puede apreciar, el cuidadoso manejo de la fotografía, las locaciones y la música. Esta es un pelicula imperdible, y mas que nada muy intrigante de principio a fin.

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Labrado en la piedra por Durin Bombadil