viernes, enero 18

Un nuevo viaje



Como era de esperar en estos menesteres, la convocatoria siempre viene acompañada de un viaje intempestivo. No hay ninguna queja de mi parte, salvo el hecho que no preguntan si tienes algún asunto sin concluir, o si necesitas tiempo para pensarlo mejor; solo te dicen, quieres el trabajo, entonces subes mañana, jeje.


A pesar de todo lo intempestivo que pueda ser, ya me picaban las manos acá por hacer algo, y partir nuevamente a las minas. No les ha ocurrido - una vez que uno se acostumbra a una actividad - que cuando deja de hacerla, pues ya no es lo mismo comenzar a hacer otra cosa diferente, o estar sin hacer nada. Pues algo así me estaba ocurriendo en los pocos días que he estado en la ciudad de los reyes.
Tomo como ejemplo el caso mas cercano de mi viejo, quien entra en un periodo de descanso en unos meses, pero es mas que seguro que comience a buscar algo nuevo que hacer, o algún trabajo al que ir en menos tiempo del que tardo en decidirse. Es difícil, con los años dejar los hábitos a los que cada uno se adecua.
Esta vez, viajaremos a las montañas azul, muy al norte, pero mas cerca de mi familia materna - mi tía Libertad vive en Cartavio - por que el viaje a la sierra de Trujillo no sera problema. Por los datos que tengo, siempre a la mano, el lugar se encuentra casi en plena ceja de selva, buen clima, buen lugar, y sobre todo, mucho trabajo. Claro que el viajecito que tendré que hacer la primera vez, hasta allá, no es muy cómodo que digamos, pero nadie es perfecto; y ya regresare en avioneta.
Por el momento, sacar los papeles, arreglar las cuentas, comparar lo que haga falta, y esperar la fecha exacta que deba subir. Claro que eso no quita aprovechar el tiempo mientras tanto, quemando hasta el ultimo cartucho.

1 comentario:

Sorondil dijo...

Muchacho al menos una vez más tenemos que vernos.

Por cierto, ni idea que Trujillo tenía ceja de selva...

¡Provecho con los Kingkones y manjarblancos... y también con las trujillanas, que son buenas anfitrionas! ñ_ñ

Labrado en la piedra por Durin Bombadil