domingo, junio 29

Dos pilares de piedra

Aquí estamos en las alturas, muy lejos de los bosques invernales, muy separados físicamente de nuestra dama y nuestra familia. Aquí entre los picos de las montañas, donde un ligero musgo crece, una ligera capa de escarcha se forma por todos lados, y haciendo que todo objeto expuesto al exterior adquiera la temperatura de la muerte; y el sol desnuda de calor toda forma de vida que se exponga por mucho tiempo a su abrazo interminable.

Lejos de todo lo común y muy cerca de lo inexplorado, un enano cumple con su labor bajo tierra, yendo y viniendo por laberintos oscuros, guiado solo por su memoria e instinto; pues acá abajo, no existe día o noche, y los puntos cardinales se confunden en cada recodo del camino. No es un agujero Hobbit, muy al contrario es lodoso y húmedo; con el aire fuerte en algunos caminos, estanco y mohoso en otros. Pero aquí espera el mineral por ser extraído, aquí espera a los aguerridos enanos, que lo extraigan, y lo conviertan en objetos útiles para los mortales, pues solo un enano es capaz de tales proezas.

Como descender bajo tierra mas de cuatro veces una centena de metros, no es para tomarlo en broma, hoy hemos agradecido por la mañana al Señor, aquel que es llamado Eru en la Tierra Media. Hoy la iglesia celebra dos santos que fueron pilares para su crecimiento; el primero recibió el encargo de dirigir la iglesia en los primeros tiempos, cuando era impensable una doctrina de amor y paz. El segundo, fue un misionero incansable que luego de convertirse, sirvió de punta de lanza para una doctrina que se extendió hasta los confines del mundo.

Pedro, sabio y paciente, fue el primer obispo de la iglesia; Pablo, tenaz y emprendedor, fue el primer peregrino, llevando el mensaje desde Roma a todo el mundo. Para aquellos que llevan a ambos como santos patronos, hoy es un día especial; un día para detenerse un instante y reflexionar: donde estamos, a donde nos dirigimos; que camino hemos de seguir; que debemos hacer para mantener el rumbo, y no perdernos entre abismos.

Llevar ambos nombres, también influye en la personalidad pues ambos son fuertes y decididos en la meta que han de alcanzar, pero utilizan métodos muy diferentes para encontrar el camino correcto. Dos personalidades diferentes, pero que unidas para alcanzar un objetivo en común, no pueden ser detenidas ni desviadas de sus propósitos.

Ya cerca de pasar a base tres, el señor del Bosque Viejo tiene mucho que agradecer, y mucho para reflexionar, los años nos siguen enseñando que no se termina el aprendizaje ni en el colegio ni en la universidad; solo hace mas que empezar, y se hace cada vez más difícil aprender cosas nuevas si uno no quiere escuchar.

Aquí estamos celebrando lejos de casa, con los nuevos amigos, y los no tan viejos, un dia especial como hoy. Tal vez el próximo domingo, víspera de la fiesta de San Fermín, podamos estar en casa, en el Bosque Viejo, junto a la familia, y a la mujer que amo, compartiendo la alegría de decir, un año mas de vida.

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Labrado en la piedra por Durin Bombadil