domingo, setiembre 10

Custodes 01

Largos años han pasado desde mi retiro; ahora ya estoy llegando al fin de mis días, y a sugerencia de uno de mis discípulos, he empezado a escribir las memorias que tanto me han pedido. Es una lastima que al final, deba inventar un trágico accidente en el cual desaparezca todo rastro de estos escritos. Estas “memorias” nunca deben ver la luz del día, ni abandonar estos recintos. Esta, es otra de las razones por las que escribo a mano, y no dejo ninguna anotación digital.

Hugo, el más curioso del grupo, estoy seguro que podrá encontrar la manera de leerlas todas antes que desaparezcan. Se que de vez en cuando se escabulle en mi vieja oficina esperando encontrar respuestas. Pero el punto mas importante es que busca respuestas sin siquiera conocer las preguntas. Esta cualidad es la que me impulsa a dejarle las claves para que llegue a la verdad. Una verdad que se esconde en lo más profundo de mi memoria, y que me fue revelada paso a paso, tal como pretendo hacer con él.

Las cosas han variado bastante mi estilo de vida; desde mi retiro formal del servicio activo, me he dedicado principalmente a la recopilación de información. La historia se ha vuelto mi punto fuerte, mis conocimientos del pasado me han ayudado muchas veces a evitar incidentes en el presente, y uno que otro en el futuro. Pero siempre existirá una gran diferencia entre un trabajo de campo, donde tu cambias las decisiones en el lugar de los hechos; y estar lejos de la línea de fuego, organizar las acciones que otros harán.

Trabajo para una organización que ha existido desde casi los inicios de la humanidad. Si bien es cierto se asentó y creció aquí en la vieja Europa, posee ramas por todo el planeta, reuniendo casi todos los gobiernos del mundo. Las organizaciones de espionaje y seguridad mas secretas están bajo nuestra tutela; las observamos, y en parte controlamos. Pues nuestra tarea no se limita a un país ni a un continente; tampoco siquiera, a una raza. Hemos sido llamados desde tiempos inmemoriales “Guardianes” y somos parte de un grupo que siempre protegerá la estabilidad a cualquier costo, incluso si este puede ser alterado por los hombres y nos los otros.

Pero debo empezar por el principio, el punto donde se inicia este viaje de conocimientos. Y enseñar a futuras generaciones que la historia no es para esconderla de todos; solo de aquellos que no serian capaces de entenderla.

Como muchas de las cosas que le ocurren a un hombre, las decisiones extremas se toman por una mujer. La dama en cuestión se llamaba Katrina, y aun recuerdo sus bellos ojos y su dulce mirada. Pero esa era solo una de sus cualidades y uno no debía dejarse engañar, era muy capaz en su trabajo como cazadora y había terminado con la vida de muchos vampiros para cuando yo la conocí.

O si, existen los vampiros, y otros que han quedado en el olvido al inventar parodias de ellos en la TV. Pues, de donde creen que han sacado tantos cuentos los guionistas, o de donde los escritores se sienten tan identificados con estos extraños personajes. Son seres muy complejos, y no solo ellos, existen muchos mas, muchos de los cuales, tal vez nunca llegaremos a conocer.

1 comentario:

Rain dijo...

Hacia el final hay un giro interesante. Fluído tu relato, donde tocas esa realidad perenne, la de los centros de la llamada 'inteligencia' y espionaje, esas armazones creadas y mantenidas para vivir en un Estado policíaco, porque de todo se sospecha en una sociedad violentada.

Gran salute.

Labrado en la piedra por Durin Bombadil