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miércoles, junio 23

Sueños

Hoy al despertar, despues de haber soñado bastante - mi cama estaba mas desarreglada que de costumbre - en mi mente solo quedaban imagenes dispersas de mis sueños, como es comun; mas al correr de la mañana voy recordando poco a poco mis sueños y conectando tanto las imagenes como las ideas.
Desde que recuerdo, mis sueños no han sido lo que muchos podrían denominar normales, pero al fin y al cabo, sueños son y nadie sueña cosas ordinarias, o si? Recuerdo el primer sueño que conté a otra persona, pero mas que nada recuerdo la cara de extrañeza al relatar, hechos comunes pero en circunstancia y con personajes sacados de un cuento de hadas.
Esa fue la principal razón por la que me enamore por completo de la Tierra Media, al leer las historias que narra el profesor Tolkien en sus libros, como sacadas de un lugar remoto, al que solo algunos están destinados a pisar, al cerrar los ojos.

He dejado de soñar de soñar durante mucho tiempo, pero esta mañana, he vuelto a recordar que: al cerrar los ojos, donde quiera que me encuentre, no importa que tan alto viaje, o que tan profundo me encuentre; siempre podre visitar la cabaña de los cuentos perdidos, o dar una ojeada en mi cabeza al libro rojo de la frontera del oeste.

En mi mente esta un pasaje que corresponde a las primeras edades, cuando los hombres recién habían venido a este mundo... y los elfos luchaban. La historia de un encuentro, un amor que nace, y se convierte en leyenda; una historia para recordar, donde el amor siempre prevalecerá.

http://elbosqueviejo.blogspot.com/p/encuentro-pasado.html

Esta es la historia de un hombre mortal que encuentra la belleza inmortal de la dama de su vida, por quien daría la vida, y lograría mas gloria que ningún otro. Así feliz me siento, al observar a la mujer de mi vida, mi bella Beruthiel, la inmortal Baya de oro.

lunes, febrero 9

Señores en casa de piedra


Antes de adentrarnos en los entrelazados y muy complejos caminos del Silmarillion, hemos de contar algo de la historia de los enanos, para que, aquellos que se sienten identificados con ellos, les recuerden al resto por que han sido desde siempre un pueblo muy unido y cerrado, hosco con los hombres y el resto de las razas, pero también capaces de grandes sacrificios en aras de una amistad imperecedera.

Para contar algo de ellos, primero debemos recordar que aparecieron durante los días del poder Melkor; su señor Aule los hizo: fuertes y resistentes. Por tanto, son duros como la piedra, empeñosos, rápidos en la amistad y en la enemistad, y soportan el trabajo y el hambre y los dolores del cuerpo más que ninguna otra criatura que tenga el don de la palabra; viven largo tiempo, mucho más que los días de los Hombres, pero no para siempre

Cuenta la historia que desde tiempos inmemorables, el padre de la primera casa de los enanos – Durin el inmortal – habitaba en las mansiones de Khazad – Dûm la mas grande mina que jamas ser alguno haya imaginado. Pero al correr de los años, cuando la tercera edad de la Tierra Media había llegado – los enanos vivían con las puertas de Moria cerradas – el poder de Sauron, volvió a agitarse, y los enanos despertaron a un mal antiguo, que no solo mato al rey, sino también gran parte de la población.

Podemos imaginar que para muchos enanos esto fue como el fin, pues nunca habían luchado contra un poder así. Al abandonar el lugar, permitieron que los orcos y otras criaturas se aventuraran a quedarse en Moria. Durante largos años, los enanos vagaron por muchos lugares, llegando incluso a fundar un reino en la región de Erebor – la montaña solitaria – donde prosperaron y crecieron. Pero había dragones por aquel entonces, y el más poderoso era Smaug, quien se apodero de la montaña solitaria y destruyo todo cuanto pudo.

Logrando escapar de la destrucción, el heredero de Durin – Thrór – se encamino al final, a las minas de Moria, pero ahí encontró su fin a manos de Azog, señor de los orcos, de la manera más cruel. Cuando la noticia se supo, fueron reuniéndose enanos desde todos los confines, de todas las casas que quedaban, y al cabo de tres años de preparativos, fueron haciéndole la guerra a todos los orcos que encontraban, cueva por cueva, hasta reunirse en las puertas de Moria, donde después de una cruenta batalla, vencieron a todos los orcos. Pero mas allá de las puertas había un mal que aun no podía ser vencido.

-No -dijo Dáin-. Tú eres el padre de nuestro Pueblo, y hemos sangrado por ti, y sangraríamos otra vez. Pero no entraremos en Khazad-dûm. Tú no entrarás en Khazad-dûm. Sólo yo he mirado a través de la sombra de las Puertas. Más allá de la sombra te espera todavía el Daño de Durin.
El mundo ha de cambiar y algún otro poder que no es el nuestro ha de acudir antes que el Pueblo de Durin llegue a entrar en Moria otra vez.

Se dice que muchos de los infortunios que sufrió el pueblo de Durin, se debe en su mayoría a la posesión del primero de los siete anillos, que Sauron ansiaba por sobre todo. Estos anillos no tenia dominio sobre los enanos, ni podía convertirlos en sombras, solo aumentaba la codicia; por esto sobre todo, Sauron los odiaba aun mas. Cuando Thráin se interno en el bosque viejo, los seguidores de Sauron le dieron caza y luego de llevarlo a Dol Guldur, le quitaron el anillo. Pero Gandalf estuvo ahí, y recibió el mapa y la llave para volver a la montaña solitaria.

Recordaran que después de algunos años, surgió el encuentro entre Gandalf y Thorin II, y como se cuenta en el Hobbit, de este encuentro, el pueblo de los enanos recupero el reino de la montaña solitaria y el último de los dragones fue vencido.

Hubo un enano a quien se le debe mencionar aparte, pues fue uno de los nueve caminantes que acompañaron a Frodo en su tarea de destruir el anillo; su nombre era Gimli, y alcanzo aun mas renombre por la eterna amistad que lo unió a un elfo – algo nunca antes visto – Legolas del bosque viejo. Aquí les recuerdo un pasaje grabado, que nos muestra hasta que punto un enano siempre esta lleno de sorpresas:

-¿Y qué regalo le pediría un enano a los elfos? -dijo Galadriel volviéndose a Gimli.
-Ninguno, Señora -respondió Gimli-. Es suficiente para mí haber visto a la Dama de los Galadrim y haber oído tan gentiles palabras.
-¡Escuchad vosotros, elfos! -dijo la Dama mirando a la gente de alrededor-. Que nadie vuelva a decir que los enanos son codiciosos y antipáticos. Pero tú, Gimli hijo de Glóin, algo desearás que yo pueda darte. ¡Nómbralo, y es una orden! No serás el único huésped que se va sin regalo.
-No deseo nada, Dama Galadriel -dijo Gimli inclinándose y balbuciendo -. Nada, a menos que... a menos que se me permita pedir, qué digo, nombrar uno solo de vuestros cabellos, que supera al oro de la tierra así como las estrellas superan a las gemas de las minas. No pido ese regalo, pero me ordenasteis que nombrara mi deseo.
Los elfos se agitaron y murmuraron estupefactos, y Celeborn miró con asombro a Gimli, pero la Dama sonreía.
-Se dice que los enanos son más hábiles con las manos que con la lengua - dijo-, pero esto no se aplica a Gimli. Pues nadie me ha hecho nunca un pedido tan audaz y sin embargo tan cortés. ¿Y cómo podría rehusarme si yo misma le ordené que hablara? Pero dime, ¿qué harás con un regalo semejante?
-Atesorarlo, Señora -respondió Gimli-, en recuerdo de lo que me dijisteis en nuestro primer encuentro. Y si vuelvo alguna vez a las forjas de mi país, lo guardaré en un cristal imperecedero como tesoro de mi casa y como prenda de buena voluntad entre la Montaña y el Bosque hasta el fin de los días.

La Dama se soltó entonces una de las largas trenzas, cortó tres cabellos dorados y los puso en la mano de Gimli. -Estas palabras acompañan al regalo -dijo-. No profetizo nada, pues toda profecía es vana ahora; de un lado hay oscuridad y del otro nada más que esperanza. Si la esperanza no falla, yo te digo, Gimli hijo de Glóin, que el oro te desbordará en las manos, y sin embargo no tendrá ningún poder sobre ti.

Para recordar entonces, que un enano siempre mantiene la palabra empeñada.

viernes, febrero 6

Se disuelve la Comunidad

Dicen los libros – estamos hablando de El retorno del rey – que luego que Sam, acompañado de Meriadoc y Peregrin, vio alejarse al señor Frodo y Bilbo, en navíos blancos; regreso a casa y al tener en brazos a la pequeña Elanor, descanso tranquilo diciendo “Bueno, estoy de vuelta”. Pero ahí no termina la historia, pues la cuarta edad apenas comenzaba y nuestros amigos que se habían quedado en la tierra media, aun tenia algo que contar.

Es cierto que han surgido historias sobre los descendientes del gran rey Aragorn, cuya estirpe se vio restablecida al coronarse rey de Arnor y Gondor al mismo tiempo, y desposar a la dama Arwen estrella de la tarde; pero el principio de esa historia pueden encontrarla en las ultimas hojas del sexto libro, donde hay un fragmento de la larga historia de amor que debieron superar ambos para lograr estar juntos. Hay también una historia que fue contada hace ya mucho tiempo, una historia cuyo autor ha dejado a medio terminar, pero que narra las aventuras de un descendiente del rey, junto a un enano y una elfa, enfrentando un mal mas antiguo que Sauron… pero para eso, aun hay tiempo, y muchas cosas mas que ver.

Escondidos como apéndices, se ha escrito algunas cosas sobre nuestros amigos que aguardaron el fin de sus días en la Tierra Media, sobre sus vidas, y sus andanzas; pues el renombre que alcanzaron no tuvo comparación. Los señoriles, como se les llamo a Meriadoc y Peregrin, no dejaron de utilizar sus armaduras, por lo que siempre fueron reconocidos. Sabemos que Meriadoc llego a convertirse en “El señor”, mientras que su entrañable amigo fue “El Thain”.

Y nos cuenta la tradición que Sam llego a ser 7 veces alcalde, tuvo una numerosa descendencia, fue reconocido y respetado. Y al término de sus días, cuando se había cansado del mundo, recogiendo los escritos a él confiados – el libro rojo – fue al oeste, bajo las torres, y le dejo a su hija mayor la custodia de este preciado tesoro, y se embarco en los puertos grises, y dejo la Tierra Media. Así el libro rojo, quedo en poder de los Belifantes de las torres, en la frontera oeste de la comarca, de donde toma el nombre.

Habían pasado ya una buena cantidad de años – corría el año 1484 - y el rey Eomer empezaba a ver que su vida menguaba; así pues mando llamar a sus grandes amigos a que lo acompañaran en el final de su vida. Merry y Pippin eran ya mayores para entonces, 102 años, pero aun mantenían las fuerzas, por lo que luego de repartir heredades y nombrar sucesores, emprendieron el viaje al sur y se reunieron en la corte de Rohan antes de la muerte del Rey.

A instancias del gran rey, ambos caballeros partieron en un último viaje al reino de Gondor, donde pasaron sus últimos días, y según cuenta la tradición fueron enterrados en Rath Dínen. Al morir el rey Elessar se colocaron sus lechos junto al del gran rey, a modo de homenaje a dos ilustres caballeros de La Marca y de Gondor.

No solo los hombres lucharon durante la guerra del anillo, elfos y enanos tuvieron su propia guerra, y pudo haberse perdido, sin el sacrificio de Frodo. Se cuenta, que al caer Sauron, los ejércitos de enanos y hombres del Valle salieron de la montaña solitaria – donde estaban guarecidos, y bajo el mando de Thorin III Yelmo de piedra y Bardo II, derrotaron al ejército de los hombres del este que los acosaba. Así también, la dama Galadriel pudo salir y luego de vencer a los orcos de Dol Guldur, destruyo todo hasta los cimientos liberando a los prisioneros. En el año 3019, el rey Thranduil del bosque negro, avanzo sus filas y se encontró a mitad del bosque con Celeborn, rebautizando el bosque como Eryn Lasgalen – bosque de las hojas verdes – y hubo paz durante un gran tiempo.

Al final, cuando el gran rey había dejado el mundo, Legolas hizo un navío en Ithilien, y partió hacia el occidente, y se dice que Gimli el enano lo acompañaba, pues su deseo de ver a la dama blanca era grande. Aunque poco probable que los Eldar lo recibieran, tal vez Galadriel poderosa entre ellos, hubiera obtenido esa deferencia para él; más nada se puede asegurar. Así con la partida de este barco, la comunidad del anillo en la Tierra Media llego a su fin.

domingo, agosto 3

Regreso a la Comarca

Cuatro jinetes cabalgan al trote, mientras detrás han dejado a un pelotón de oficiales hobbits que no pudieron seguirles el paso. Los viajeros se han enterado de muchas novedades al regreso a casa – la mayoría son malas noticias – y han decidido poner las cosas en su sitio, primero, dirigiéndose al corazón de la comarca. El incidente de la puerta fue solo el principio, y descubrirán hasta que punto su tierra ha sido dañada.

Pronto se encuentran con varios mestizos de cara y modales groseros, que les cierran el paso y les dicen que se den por arrestados. Entre líneas, mientras hablan, podemos entrever que los hombres, aun no han recibido las noticias del sur – como les hace ver Frodo – y con la llegada de su jefe, Zarquino, tiene más confianza, y no piensan dejar la comodidad del lugar, en un buen tiempo. El jefe de ellos, se burla cuando le mencionan a los mensajeros del rey, y chasquea los dedos en las narices de Frodo:

Aquello colmó la medida para Pippin. Pensó en el Campo de Cormallen, y aquí había un rufián de mirada oblicua que se atrevía a tildar de «renacuajo presumido» al Portador del Anillo. Echó atrás la capa, desenvainó la espada reluciente, y la plata y el sable de Góndor centellearon cuando avanzó montado en el caballo.

—Yo soy un mensajero del Rey —dijo—. Le estás hablando al amigo del Rey, y a uno de los más renombrados en todos los países del Oeste. Eres un rufián y un imbécil. Ponte de rodillas en el camino y pide perdón, o te traspasaré con este acero, perdición de los trolls.

La espada relumbró a la luz del poniente. También Merry y Sam desenvainaron las espadas, y se adelantaron, prontos a respaldar el desafío de Pippin; pero Frodo no se movió. Los bandidos retrocedieron. Hasta entonces, se habían limitado a amedrentar e intimidar a los campesinos de Bree, y a maltratar a los azorados hobbits. Hobbits temerarios de espadas brillantes y miradas torvas eran una sorpresa inesperada. Y las voces de estos recién llegados tenían un tono que ellos nunca habían escuchado. Los helaba de terror.

Se inicia los enfrentamientos, y los hobbit se dan cuenta que solo necesitaban de una chispa que encendiera el animo de todos y así podrían luchar y defender su propia tierra. Mientras Pippin va en busca del refuerzo de los Tuks, Merry dirige al resto y esperan la llegada de más rufianes. Luego de matar a un cabecilla y poner en custodia al resto esperan el día siguiente por la batalla definitiva. Ya de día, y con la llegada de los tuks, Meriadoc y Peregrin plantean una buena estrategia y dirigiendo la batalla, los medianos vencen a una buena tropa de hombres, poniendo fin a los enfrentamientos.

El grupo en grueso, con los viajeros a la cabeza, se dirigen a Hobbiton, para encontrarse con más sorpresas, pues muchas cosas han sido dañadas o se han perdido para siempre. Como nos dice Sam luego de ingresar a la casa:

Esto es peor que Mordor, mucho peor en un sentido. Si, le dice Frodo, Saruman creía estar trabajando para el mismo, pero el realidad no hacia más que servir a Mordor.

El encuentro entren Saruman – quien se hacía llamar Zarquino – y Frodo, crea todo un revuelo, pues los Hobbits piden su muerte, y Frodo les dice que deben dejarlo ir, pues es inútil pagar venganza con venganza. Ante el frustrado intento de asesinato Frodo les pide que lo suelten, pues no lo ha herido y les explica:

— ¡No, Sam! dijo Frodo—. No lo mates, ni aun ahora. No me ha herido. En todo caso, no deseo verlo morir de esta manera inicua. En un tiempo fue grande, de una noble raza, contra la que nunca nos hubiéramos atrevido a levantar las manos. Ha caído, y devolverle la paz y la salud no está a nuestro alcance; mas yo le perdonaría la vida, con la esperanza de que algún día pueda recobrarlas.

Las palabras de Frodo no solo encierran una explicación si no también, una enseñanza, que queda en todos los presentes, incluso Saruman; el anciano mira al hobbit con una mezcla de sentimientos.

—Has crecido, mediano —dijo—. Sí, has crecido mucho. Eres sabio y cruel. Me has privado de la dulzura de mi venganza, y en adelante mi vida será un camino de amargura, sabiendo que la debo a tu clemencia. ¡La odio tanto como te odio a ti! Bien, me voy, y no te atormentaré más. Mas no esperes de mí que te desee salud y una vida larga. No tendrás ni una ni otra. Pero eso no es obra mía. Yo sólo te lo auguro.

Los malos augurios de Saruman se pierden cuando muere a manos de Grima, quien reacciona al final ante tanto odio y maltrato. La muerte de los dos marca el fin de saneamiento de la comarca, pero el inicio de la recuperación de este pequeño paraíso en la Tierra Media. Es Sam el protagonista de esta recuperación, pues a partir de ese momento será recordado como un gran jardinero, y el dueño del único Mallorn al oeste de las montañas.

sábado, junio 7

Un rey se revela


Siguiendo la senda que nos muestra el libro rojo, nos situamos momentos después que la comunidad se haya roto, y cada cual haya escogido su propio camino. No les ha ocurrido en ocasiones, que no saben como, o cuando emprender una tarea, y cuando la responsabilidad llega de pronto, nos encuentra desprevenidos. Debemos recordar, que para poder hacer las cosas bien, primero debemos conocer nuestras capacidades y debilidades; “aprender a aprender” como escuche muchas veces en la universidad. Aceptarnos tal y como somos, y asumir que las responsabilidades son el medio de volvernos adultos, aceptar retos y vencer las dificultades que se nos presenten en el camino.

Hablemos de un montaraz que emprende una gran carrera junto con sus amigos, elfo uno, y enano el otro. Las cifras no son del todo claras, pero podemos estimar que nuestros amigos recorrieron 160 kilómetros – en tres días y una noche – a pie, hasta encontrar a los jinetes de la marca quienes los proveyeron de caballos para continuar la cacería. El encuentro con estos hombres es nuestro punto de recuerdo.

Recordemos que la apariencia de nuestros amigos no era muy vistosa, y que los jinetes venían de enfrentarse a los Uruk-Hai, por lo tanto la desconfianza estaba justificada. La situación se torna aun mas tensa luego del intercambio de palabras entre Gimli y Éomer – a propósito de la dama blanca – que es detenido con la intervención de Aragorn. Este pregunta por la lealtad del tercer mariscal de la marca, quien responde que es fiel a Théoden y que duda que estén cazando orcos en esas condiciones

No sirvo a ningún hombre – dijo Aragorn –, pero persigo a los sirvientes de Sauron en cualquier sitio que se encuentren. Pocos hay entre los hombres mortales que sepan más de orcos… el hombre que no tiene caballo irá a pie y no pedirá permiso para seguir el rastro. Ni contará las cabezas del enemigo salvo con la espada. No estoy desarmado.

En este encuentro, Trancos, cuyo sobrenombre ha quedado demostrado, proclama ante extraños su verdadera condición, y se permite exhibir un poco de su verdadera naturaleza. Desenvaina a la resplandeciente Andúril, vuelta a forjar antes de salir de Rivendel.

-¡Elendil! -gritó-. Soy Aragorn hijo de Arathorn y me llaman Elessar, Piedra de Elfo, Dúnadan, heredero del hijo de Isildur, hijo de Elendil de Gondor. ¡He aquí la Espada que estuvo rota una vez y fue forjada de nuevo! ¿Me ayudarás o te opondrás a mí? ¡Escoge rápido!
Gimli y Legolas miraron asombrados a Aragorn, pues nunca lo habían visto así antes. Parecía haber crecido en estatura y en cambio a Eomer se le veía más pequeño. En la cara animada de Aragorn asomó brevemente el poder y la majestad de los reyes de piedra. Durante un momento Legolas creyó ver una llama blanca que ardía sobre la frente de Aragorn como una corona viviente.

Éomer reverente, comenta: días muy extraños son estos en verdad; sueños y leyendas brotan de las hierbas mismas. La noticia de un gran señor venido de las tierras del norte se esparcirá por la marca, y los hombres abrigaran una nueva esperanza. Este encuentro servirá como motor para los jinetes de Rohan, un estimulo más para enfrentarse al enemigo; y así también Aragorn gana un nuevo aliado, quien se convertirá con el tiempo en el próximo rey.

Debemos recordar que, desde el inicio del viaje, le heredero de Isildur, había aceptado su condición, solo que no encontraba el camino. Con cada una de las pruebas por las que pasa, va encontrando la forma de cumplir su destino. Si bien es cierto se revela como rey ante el ejercito al desplegar el estandarte; es por sus manos que curan que el pueblo de Gondor, conoce del regreso del rey.

El camino fue difícil, pero como dijo el propio Bilbo: no es oro todo lo que reluce, ni toda la gente errante anda perdida, a las raíces profundas no llega la escarcha, el viejo vigoroso no se marchita. Aragorn se ha consagrado durante años para combatir el mal que origina Sauron, pero es durante el concilio de Elrond, que decide unirse a la comunidad. Con la espada vuelta a forjar, emprende el viaje, aceptando a cada paso su posición como heredero de Elendil.

miércoles, abril 9

Tom Bombadil

Hermosa dama! -dijo Frodo al cabo de un rato -. Decidme, si mi pregunta no os parece tonta, ¿quién es Tom Bombadil?
-Es él -dijo Baya de Oro, dejando de moverse y sonriendo.

Esta es la primera respuesta que recibimos a la pregunta que nos intriga; y como respuesta adicional Baya de oro le explica a nuestro amigo: las tierras del bosque viejo no le pertenecen, pues seria una carga, pero es el señor. Como siempre, no escribo este articulo, en plan de explicación o entregando respuestas, mas bien invitándolos a encontrarlas y hacerse nuevas.

¿Que quiso decir con ser el señor? Acaso guardián de la madera, el agua y las colinas; cual es el verdadero significado de ser el propietario de un lugar. Tal vez no controlarlo, pero si hacer buen uso de él, y cuidar que cada cosa este en su sitio. Cuando Frodo ha pasado una noche en este lugar de paz, y despierta renovado al día siguiente… ni hambriento ni cansado, sólo colmado de asombro… aprovecha un silencio para volver a preguntar.

-¿Quién sois, Señor?
-¿Eh? ¿Qué? - dijo Tom enderezándose y los ojos le brillaron en la oscuridad-. ¿Todavía no sabes cómo me llamo? Esa es la única respuesta. Dime, ¿quién eres tú, solo, tú mismo y sin nombre? Pero tú eres joven, y yo soy viejo. El Antiguo, eso es lo que soy. Prestad atención, amigos míos: Tom estaba aquí antes que el río y los árboles. Tom recuerda la primera gota de lluvia y la primera bellota. Abrió senderos antes que la Gente Grande y vio llegar a la Gente Pequeña. Estaba aquí antes que los Reyes y las tumbas y los Tumularios. Cuando los elfos fueron hacia el oeste, Tom ya estaba aquí, antes que los mares se replegaran. Conoció la oscuridad bajo las estrellas antes que apareciera el miedo, antes que el Señor Oscuro viniera de Afuera.

La única respuesta, nos dice Tom; nuestro nombre va unido a nuestra persona. ¿Quienes seriamos si no nos reconocieran por nuestros nombres? Muy antiguo dice que es, y que ha visto mucha historia correr bajo sus pies. Como los verdaderos nombres de los ents, que cuentan la historia de su pasado. Somos lo que queremos ser, y nuestros propios nombres nos acompañan allá donde nuestros pasos nos lleven.

Tom se presenta como un paso necesario entre la comarca y el nuevo mundo que han de descubrir nuestros amigos medianos. Es a la vez, una suerte de guía y amigo, que si bien es cierto no podrá acompañarlos todo el camino, los protegerá mientras estén en sus territorios, pues Tom tiene sus propios asuntos que atender. Nuestro amigo se gana el afecto y confianza de los Hobbits de manera muy natural.

En verdad tanto sabía Tom y sus preguntas eran tan hábiles, que Frodo se encontró hablándole de Bilbo y de sus propias esperanzas y temores como no se había atrevido a hacerlo ni siquiera con Gandalf. Tom asentía con movimientos de cabeza y los ojos le brillaron cuando oyó nombrar a los Jinetes.
-¡Muéstrame ese precioso Anillo! -dijo de repente en medio de la historia: y Frodo, él mismo asombrado, sacó la cadena y desprendiendo el Anillo se lo alcanzó en seguida a Tom.


Un adicional que causara más de un dolor de cabeza, buscando la respuesta sucede cuando Tom, se coloca el anillo… Tom se puso el Anillo en el extremo del dedo meñique y lo acercó a la luz de la vela. Durante un momento los hobbits no advirtieron nada extraño. En seguida se quedaron sin aliento. ¡Tom no había desaparecido!... Y más aun cuando después de un pequeño juego, Frodo decide comprobar el anillo, y luego de desaparecer se dirige a la puerta

-¡Eh, tú! -gritó Tom volviendo hacia él unos ojos brillantes que parecían verlo perfectamente-. ¡Eh! ¡Ven Frodo, ven aquí! ¿Adónde te ibas? El viejo Tom Bombadil todavía no está tan ciego. ¡Sácate ese Anillo dorado! Te queda mejor la mano desnuda. ¡Ven aquí! ¡Deja ese juego y siéntate a mi lado! Tenemos que hablar un poco más y pensar en la mañana. Tom te enseñará el camino justo, ahorrándote extravíos.

Nuestro “viejo” amigo debe su imagen a un juguete de los hijos del profesor, pero es más que seguro que su historia se haya desarrollado de otro modo, tan extensa e intrincada que no quiso mencionarla. Viviendo aun en el bosque viejo, ayudando a los amigos; dando consuelo y descanso a todo aquel que quiera oír sus cantos.

Un personaje entrañable en la historia, sin dejar de ser extraño, que acude a salvar a sus amigos, no importa en que apuro se encuentren. Algo que queda en la memoria son las rimas que enseña a Frodo y sus amigos, que los ayudaran a convocarlo. Es entonces que encontramos, la respuesta sencilla y en verso, a la pregunta que nos hacíamos al comienzo


Old Tom Bombadil is a merry fellow,
Bright blue his jacket is and his boots are yellow.
None has ever caught him yet, for Tom, he is the master:
His songs are stronger songs, and his feet are faster.

sábado, enero 19

Entrevista con un dragón


Hace muchos años, cuando ya había dejado atrás la época de colegio, una idea me vino a la mente mientras leía – tal vez por décima vez – El Hobbit; que el profesor, en sus años de juventud en Sudáfrica, había tenido acceso al Libro Rojo de la frontera del Oeste, no la copia que se hizo en Gondor para beneplácito del rey Elessar, si no aquel que guardaron Los Belifantes de las Torres. Donde se encuentra, junto con la historia de una ida y una vuelta, los relatos de la caída del señor de los anillos y las crónicas de los libros de la tradición.

Por supuesto, esto no pasa de ser una mera fantasía; pero quiero que piensen, tan solo unos momentos, si se les presentara una oportunidad semejante, que información buscarían, en que pasajes pasarían el rato, o estarían hojeando sus paginas todo el tiempo, buscando sonsacar mas de lo que las paginas cuentan.

En esta ocasión recordaremos un pasaje de El Hobbit, que es, a la vez de divertido, un punto crucial en la narración, y materia de mucha información. Estamos hablando de la entrevista entre Bilbo y Smaug el dorado. Este encuentro producirá la clave para vencer al dragón, y nos mostrara a un saqueador más conciente de sus propias capacidades, mas maduro, por decirlo de algún modo.

El juego de acertijos se inicia luego que Bilbo se percata que Smaug no esta dormido. Es aquí donde el asunto de la conversación se vuelve de lo más interesante; Bilbo nos explica que es la forma correcta de conversar con un dragón, sin responder mucho ni negarse por completo. Uno llega a ver este episodio como lo más natural, cuando en realidad estamos hablando de un hobbit y un dragón.

Recordaran que los acertijos eran una pasatiempo de nuestro pequeño amigo, pero que al no ser muy intrincados, le dan, poco a poco, a Smaug, la clave para descubrir una serie de cosas sobre su extraño visitante. La tensión crece cuando el astuto dragón siembra la duda en el saqueador; cosa que en parte es uno de los grandes poderes que todo dragón posee, su voz. La idea de que los enanos habrán de traicionarlo, pues no hay forma de llevarse una catorceava parte del tesoro, comienza a atormentar a Bilbo.

La mosca de aguijón, o como Bilbo también se titula, el jinete del barril, decide que la entrevista ha durado demasiado y que no es tiempo de dudas, por lo que decide terminar el asunto intempestivamente. No es muy sabio de su parte, como después reconocerá - "¡Nunca te rías de dragones vivos, Bilbo imbécil!" - terminar así; pero habiendo encontrado que Smaug no es del todo invulnerable, decide que no es bueno correr riesgos.

Los dejare que recuerden este extraño encuentro, que lo comparen con alguna entrevista que hayan tenido, y que mas que todo, despierten preguntas luego de leer este pasaje. El profesor escribía para si mismo, para su propio beneplácito, contando una historia que tenia un amplio marco “histórico”. El hobbit es del tipo de libros que apasionan apenas uno lo empieza a leer; o simplemente, no lo entiende, y la ventana de agua se cierra para siempre.