sábado, octubre 11

Punto de vista

Extrañó pero cierto que la realidad de uno, no es la misma que de otra persona. Mientras que algunos se contentan con una cama para dormir, otros están acostumbrados a las comodidades mínimas que una habitación debe tener.

La comida es un punto aun más complicado en el que pocos se ponen de acuerdo. Mientras que la cantidad y la calidad no van de la mano, poco o nada se puede lograr al momento de pedir un almuerzo para un trabajador que esta metido en mina.

Pero hay estándares que se deben contemplar para que la convivencia sea apropiada y tranquila.

Huayllay no se presta para algo así, debido al terrible desorden urbano que presenta. Pero con paciencia y trabajo ordenado se puede lograr grandes cosas.

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Labrado en la piedra por Durin Bombadil