domingo, marzo 15

Watchmen



Hace ya un buen numero de días, tuve la suerte de ver esta película, de la cual muchos me habían hablado, pero yo no tenia ni idea de que se trataba. Bajo la esperanza que el resultado visual tuviera el mismo trabajo que el de 300, pero sin un argumento tan politizado, me senté en la butaca junto a mi bella Lustiel, primero para disfrutar de los avances de las películas que llegan a Lima en las próximas semanas.


La película inicia con un enfrentamiento de dos rudos personajes, pero sin ver al atacante. Cada secuencia del enfrentamiento viene acompañada con una muy buena banda sonora y un trabajo de cámara bastante logrado. Esta película explora los miedos que aparecieron durante la guerra fría, y presenta da la manera mas humana los personajes que hacen de héroes.

He de admitir que no tengo el gusto de haber leído esta novela gráfica, pero por las pocas referencias que tengo, es genial. A los personajes los acompaña una indumentaria que llama mas que la atención, en especial la del Dr. Manhattan, quien desde un comienzo se presenta como una fuerza de poder capaz de poner en jaque a toda la humanidad, pero que esconde muy en lo profundo, sentimientos tan humanos como el resto.
El trabajo argumental no es necesario comentar; esta novela gráfica - ya me explicaron la diferencia con un cómic - ha sido leída y aplaudida en varias ocasiones. Ahora en lo que respecta al desarrollo visual, la película es mas que genial, logrando mantener la atención del publico.
Si bien es cierto, no fue muy promocionada en su momento, si me dio algo de lastima ver que tan poca gente acudió a disfrutar de una cinta que aborda tantos temas, que hoy en día son mas que actuales. Pero no siempre las películas son hechas para todo el publico, y solo algunos las entienden. Ese es el caso de Inkheart, cinta basada en la trilogía de Cornelia Funke, y que también paso por nuestra cartelera sin pena ni gloria.
Para los que gustan de las buenas historias, y las cintas de aventuras, esta película es muy recomendada si aun la encuentra en la cartelera.

Bitacora del capitan, el despegue

Las últimas palabras de Tomas es una confesión de un plan muy elaborado

- Llegaron hace casi 100 años, el me busco al enterarse que había una nave enterrada. Después logro que nos enviaran acá, yo quería evitar que uno de ellos la reemplazara mayor, así que acorde ayudar en todo para que obtuvieran la nave. Muchos de los altos mandos han sido reemplazados, ahora lo se. Dicen que quieren ayudar, pero nunca he estado muy seguro, me ofrecieron curar a mi pequeña, esta enferma, muy grave.

Debiste contármelo – son las palabras de la mayor – te hubiera ayudado. Elizabeth examina a ambos; Eric ha recibido un disparo limpio en el hombro, vivirá, pero Victoria esta muy mal. Ambos son llevados a su precaria unidad médica, pero las posibilidades son escasas para ambos. Elizabeth se esfuerza por hablar, yo no quiero, me gustaría poder intervenir.

- Pedro, me llama por mi nombre, descubrí como propagaron el virus, hay contenedores con el virus congelado, por todo el planeta, si uno de ellos muere, una carga explosiva libera el contenido al aire. Lo plantaron como una segunda alternativa si su plan de reemplazar a los mandos no funciona, Cuando uno muere los que están cerca también, están conectados por la mente, así se pueden comunicar sin que nadie mas lo sepa.

Por primera vez, en muchos años, uso el sistema de comunicación de la nave para trasmitir mi voz y mi pensamiento, todos están asombrados, pero parece que no les asusta. Algo pasa, capto explosiones en la superficie, el virus se ha liberado, y toda la tierra esta en peligro ahora. La nave se ha enterrado, sus ocupantes han de morir, pues no veo como pueda abrirles un camino en la tierra.

- Debes partir, dice Victoria; pero aun no es tiempo, no he encontrado a mi capitán respondo.
- ¿Ya has examinado al muchacho? – sus palabras quedan en mi mente, algo así no puede ser cierto.

Pero es cierto, el joven tiene casi idéntico perfil genético que el mío, es el capitán que he esperado por muchos años, mientras, ambas doctoras conversan en secreto, algún plan deben tener. Aun no me decido del todo, pero Victoria me convence, la tierra se volverá inhabitable por décadas, debo partir.

Voy abriendo puertas, una tras otra, mientras indico a todo el asustado grupo que deben dirigirse al puente principal. El asombro es evidente, no esperaban descubrir de un momento a otro que no es una pequeña lanzadera, sino un crucero de combate clase imperial, el más grande de su época. No hay tiempo para andar con cuidado, ahora que tengo a la persona idónea a bordo y una tripulación regular, mi misión debe empezar.
Estoy algo aletargado, o solo será mi imaginación, no me queda otro remedio que encomendar el timón a la mayor, quien parece saber lo que hace. Surgiendo de las profundidades, como un pedazo de roca por fuera, la nave sale al espacio e inicia su misión, nuestra nave: El Nautilus

Custodes: los inicios

Cuando la civilización había superado su fase intermedia, un virus no controlado a tiempo, mermo con la vida de todas las familias, no así con los animales de la tierra. En un intento de vivir más en comunión con la naturaleza muchas familias, haciendo uso de los avances biogenéticos que disponían, evolucionaron en nuevas razas, más fuertes, con nuevas y asombrosas capacidades, pero no inmortales del todo, y mucho menos invulnerables.

Las muertes se controlaron, pero hubo grandes luchas internas, pues la decepción fue grande; las decisiones de familia eran acatadas por toda la familia. La guerra contamino todo la vida al interior y alejo aun mas a los pueblos de la periferia de querer ser parte de una vida así. Las familias mermaron rápidamente, y terminaron por convertirse en aliadas y guardianas de otras que no habían cambiado su ADN.

Se descubrió algo muy importante con el paso de los años, los navegantes no tenían restricciones tan estrictas, como las otras familias, para las uniones. Este hecho, unido a su siempre vida en comunión constante con la naturaleza, les había permitido crear anticuerpos naturales al virus. Su continua ausencia de la metrópoli, no permitió descubrir a tiempo esta cura.

La molestia de las otras familias fue grande, si bien es cierto, los navegantes nunca habían sido una familia numerosa – los miembros que se unían a otras familias dejaban los viajes por mar – ahora casi triplicaban en numero a cualquier otra familia. Muchos comenzaron a unirse a los navegantes por el mero hecho de adquirir esa inmunidad a nuevas enfermedades.

El gran consejo, en previsión de futuros problemas, prohibió las uniones interfamiliar, pero obligo a los navegantes ha encontrar la clave para la inmortalidad; y mas aun establecerse de manera fija en la capital. Esto resulto en el descubrimiento de nuevas y desconcertantes habilidades en los navegantes. Sus continuos viajes a lugares lejanos los había forzado, con los años, a mejorar su tecnología en todos los campos. Si bien es cierto, nunca habían ocultado este hecho, tampoco las demás familias se habían interesado hasta el momento.

Fuera de las muchas décadas de adelanto con respecto al resto, su vida en el mar y en perfecto equilibrio con los demás seres vivos, así como su continuo enfrentamiento con el ambiente hostil del exterior, les había desarrollado un biotipo físico que se podía equiparar y hasta superar al de las nuevas familias biogenéticas.

Estos y otros descubrimientos, al estar obligados a vivir con las demás familias de manera fija, creo una rotura entre los navegantes. Unos, se convirtieron en maestros de la biotecnología, aparecieron las primeras maquinas; el uso de la energía geotérmica y otras fuentes, se desarrollo hasta limites inimaginables. Otros se convirtieron en filósofos y desarrollaron sus mentes y cuerpos fuera de los límites que conocemos; ambos buscando la clave para la inmortalidad, la rivalidad origino odio.

Se crearon dos facciones, mientras los naturalistas – así se conoció a los que desarrollaban mente y cuerpo – recibieron la alianza de las familias biogenéticas, que eran muy pequeñas; los tecnócratas, fueron dominando al resto de las familias que temían a la muerte. Un futuro enfrentamiento era inminente, solo era cuestión de ver quien encontraba la inmortalidad primero.
Labrado en la piedra por Durin Bombadil